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Algo de mi

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Colon, Entre Rios, Argentina
A ver... no tengo forma de describirme. Soy lo que soy. Original, creativa, amante de los libros y las películas. Acá encontraras un popurri de cosas. Entre sentimientos, emociones, enojos y enamoramientos. Hasta el ultimo vídeo que vi y el ultimo libro que leí. Es un poco de mi vida. Un poco de todo y un poco de nada.

30 oct 2010

No puedes cometer por ellos los errores de los demás .
Motores.Esa es otra cosa de ser un adolescente. Hay todos esos motores, y acaba uno aplicando la llave de contacto a alguno de ellos, y los pone en marcha, pero no sabe uno que carajo son ni que tienen que hacer. Hay pistas, pero eso es todo. Lo de la droga es algo parecido, y lo de la bebida y lo del sexo, y aveces otras cosas también, un trabajo de verano que genera un nuevo interés, un viaje, un curso de la escuela. Motores. Te dan la llave y una cuantas pistas y te dice: ponlo en marcha, a ver que hace, y aveces lo que hace es introducirte en una nueva vida que es realmente buena y satisfactoria, y aveces lo que hace es llevarte por la carretera hasta el infierno y dejarte destrozado y ensangrentado en la cuneta. 
Te voy a decir una cosa.. El enemigo es el amor. Si, los poetas confunden continuamente y obstinadamente el amor. El amor es el viejo asesino, el amor no es ciego. El amor es un canival de visión extremadamente aguda. El amor es como un canival. esta siempre hambriento- ¿ y que come?- Pregunte. Amistad. Devora amistad. 
Yo creo que todo el mundo tiene en la cabeza una especie de pala, y en momentos de tensión o de inquietud puede accionarla y, simplemente, arrojar todo por la gran grieta que se abre en el suelo de su mente consiente. Deshacerse de ello. Enterrarlo. Salvo que esa grieta va a dar al subconsciente y, a veces, en sueños, los cadáveres se levantan y andan.

Cuando le dije que la pasión, por definición no puede durar ¿como iba yo a saber que ella se iba a echar a llorar? No seas absurdo me regaño, esa explicación nadie te la pidió así que guardatela,  me pone enferma tanta sinceridad. Y así fue como aprendí que en historias de dos conviene a veces mentir, que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor. Yo le quería decir que el azar se parece al deseo,que un beso es solo asalto y la cama es un ring de boxeo, que las caricias que mojan la piel y la sangre amotinan, se marchitan cuando las toca la sucia rutina. Yo le quería decir la verdad por amarga que fuera, contarle que el universo era más ancho que sus caderas, le dibujaba un mundo real no uno color de rosa, pero ella prefería escuchar mentiras piadosas. Y cuando por la quinta cerveza le hable de esa chica que me hizo perder la cabeza estallo: vas a callarte de una vez por favor.